martes, 20 de enero de 2009

Pensando en Espacios de Salud Institucionales

Sobre la Convivencia Saludable entre Alumnos y Docentes

Una problemática que me resulta por demás de interesante de reflexionar es la relación docentes-alumnos y sus formas de comunicación durante los intercambios activos y sus interacciones en el ámbito institucional. A lo largo de todo mi desarrollo profesional y como resultado de varios estudios realizadas a diferentes instituciones educativas, he observado profundos conflictos de comunicación, de convivencia y una falta en las intervenciones y estrategias docentes, en la satisfacción de las necesidades de movimiento de los niños. Estos conflictos generan espacios de acción educativa, poco saludables para la vida institucional y es la causal de varios síntomas, que se expresan en las deserciones y fracasos escolares en los alumnos o en malestares o inasistencias reiteradas por parte de los docentes. Esta búsqueda de las satisfacciones a las necesidades y a vivenciar situaciones placenteras o saludables en los proyectos de enseñanza, no es simple, es un proceso que se compone de un compromiso institucional, proyecciones subjetivas, análisis, capacitación y sobre todo deseo de cambio.
A qué refiere el término Salud Institucional

Cuando pensamos en un concepto de salud institucional, rara vez lo definimos en términos de un valor social a construir o promover, es que la salud, no es un término absoluto, sino más bien un proceso que suma aspectos o comportamientos más o menos saludables.
Pero para definir o calificar el término de "lo saludable" es necesario, comprender que éste, se encuentra condicionado, en función de un contexto social, histórico, cultural que se practica y no que simplemente ocurre, como una realidad dada.
Lamentablemente las Instituciones Educativas, que tienen a su cargo la formación integral de niños, como las escuelas de Educación Primaria Básica, en su primer nivel, no se han planteado como objeto de análisis sistemático, cómo gestionar y construir espacios y ámbitos saludables, no sé bien si es porque se encuentran impotentes frente a esta problemática, si no es detectado como una necesidad, o si se ha naturalizado, cuestión que si es así, será más difícil de revertir.
En el discurso pedagógico hay una ruptura entre lo que se expresa y lo que se practica, y se evidencia en los proyectos áulicos, una falta de representaciones, respecto de esta problemática.
Es necesario pensar la escuela lugar donde se adquieren actitudes, además del lugar donde se generan conceptos y se repiten procedimientos y aunque los marcos teóricos, no se cansan de insistir sobre el abordaje global de las tres dimensiones del contenido, el Saber Ser no parece cobrar jerarquía, frente a los contenidos conceptuales y procedimentales.
Si la meta final de cualquier institución educativa, es atender el Desarrollo Integral de las personas, ¿cuándo y cómo prepara la escuela espacios saludables donde el niño pueda "Ser"?.
Esta falta, es cada más evidente, cuando realizamos una mirada crítica a los síntomas que se manifiestan en los diferentes grupos, se observan conflictos en la comunicación, agresividad, problemas de conducta y dificultades para las adaptaciones grupales, diferentes formas de expresión, que nos indican que, dicho desarrollo integral, no se está abordando de una forma correcta.

En los Nuevos Diseños Curriculares, de la Provincia de Buenos Aires, para la Educación Superior, se propone El Campo de la Subjetividad y las Culturas. Esta Campo, tiene por objeto, que el nuevo Docente pueda, tanto el de Educación Inicial como el de Primaria, interpretar la forma de apropiación que el sujeto tiene del mundo y la realidad, y cómo operan en él los Ordenadores Sociales, capacidad que le posibilitará comprender el proceso de individuación e integración de la personalidad.

El Diseño plantea teóricamente, el abordaje estratégico, para el acompañamiento del sujeto en esta construcción, propone seguir el proceso de desarrollo que se encuentra comprendido en el interjuego mundo interno - mundo externo, y la relación dialéctica entre los sentidos, las percepciones, las significaciones y las resonancias subjetivas que cada cultura imprime sobre él.
Pero esta prescripción que el Diseño Curricular enuncia, de como el docente debe interpretar la forma en que cada sujeto se ha apropiado de los valores, las creencias y los modos comunicación, entendida desde las teorías más vanguardistas, sigue transmitiendo conceptos y procedimientos, olvidando que sin la reflexión sobre la práctica, ni el desarrollo del pensamiento estratégico, se garantizará la adquisición de actitudes transformadoras, en este caso de los futuros docentes.

¿Cómo pensar un ámbito saludable para los intercambios activos entre Docentes y Alumnos?

El cuerpo y el movimiento espontáneo, difícilmente tengan un lugar en el imaginario de cualquier docente, a la hora de construir un el proyecto institucional y su correspondiente correlato al proyecto áulico, es por esto que no se han observado propuestas estratégicas, pedagógicas e integrales, donde el "juego" adquiera la jerarquía que se merece.

Sabemos fundamentadamente y hemos desarrollado en este espacio (en varios artículos) que el juego es una actividad organizadora fundamental, en la vida emocional del niño, pero en la escuela, el espacio asignado al juego, no ocupa un lugar de preponderancia, sin ser percibido como lugar de aprendizajes para el docente.

Las actividades lúdicas de los niños se encuentran escindidas de toda acción pedagógica, sin una propuesta sistematizada, con una total falta de significaciones ni sostenido por mirada totalizadora o segurizante. Los "recreos" son, lamentablemente, un paréntesis entre los momentos de clases áulicas, sin objetivos ni expectativas, es por esto que el momento de recreo, lejos de aportar a la Recreación, es un dispositivo que aumenta las tensiones, a través de represiones al movimiento espontáneo. Establecido en un espacio inseguro, que provoca exteriorizaciones pulsionales sin representaciones (pasaje al acto) y una enajenación en la vida emocional de los niños.

Y el adulto ¿cómo interviene frente a estas manifestaciones, por cierto peligrosas e inseguras? ...Reprimiendo el movimiento, el juego y cualquier manifestación de la expresión. Limitándolos a través de estridentes timbrazos, campanazos, silbatos y gritos en el peor de los casos.
¿Dónde quedaron la soga, el elástico, las figuritas, las bolitas, la escondida o la rayuela? ¿Se fueron volando con el "primer ángel del piza pizuela? …No, los jugos aparecen esporádicamente, como resabio antropológico, en algún patio de juego que reúne las características mínimas de seguridad, que propicia la organización, pero abreviados y urgidos de un tiempo establecido prescriptivamente, sin fundamentación ni análisis previos.

Entonces ahora, analicemos. Empezaremos por definir La Recreación, como un conjunto de saberes, actividades y procesos libertarios en los que los sujetos implicados en dicha experiencia cultural, se introducen en una zona lúdica o espacio transicional, apto para fortalecer el desarrollo de la integralidad humana. En esta zona de distensión neutra el espacio, el tiempo, los objetos y los otros sujetos, cobran nuevas significaciones. Desde esta perspectiva podríamos decir que el momento recreativo, es un estado transitorio, de contemplación y de felicidad entre la realidad psíquica interna y la externa, propicio para la libertad y la creatividad humana.

Debemos garantizar a los niños ciertas condiciones de seguridad, espacial, temporal y de objeto, para que el recreo sea un espacio de salud y humanidad, con docentes que acompañen el proceso de construcción de sí y de su identidad.

Respecto del espacio de juego, no se trata solo de las extensiones, amplias o reducidas del patio, estos territorios serán altamente generadores de tensión y ansiedad, si no se establecen sub-espacios, bien definidos y limitados, donde cada niño, o grupo de niños, pueda establecer los acuerdos o las reglas para jugar. Debe garantizar que este espacio de proyección del mundo interno, no será invadido, devastado o simplemente atravesado por otros niños confundiéndose los espacios y finalizando abruptamente con las fantasías creativas y liberadoras.

Para el establecimiento de estos sub-espacios no serán necesarios varios patios o grandes despliegues de infraestructura, bastará con colocar un tronco, enterrar varios neumáticos, colocar cobertizos techados con media sombra o combinar arena, con baldosa, piedritas partidas o césped. También pueden pintarse en el patio rayuelas. Esto generará dispositivos de diferenciación, que darán al juego un sector acotado, en un espacio bien determinado.

Pero en muchas ocasiones, según el nivel de desarrollo evolutivo de los niños, o las condiciones culturales y de comunicación, los dispositivos espaciales no alcanzan para que el juego se produzca y organice, será necesaria la incorporación de objetos como sogas, gomas neumáticas pequeñas, túneles de caños o toboganes y hamacas.
Un espacio abierto, sin límites ni objetos, no permite al sujeto tomar conciencia de sus propios límites, esta situación generan grandes cargas de tono, que se manifiestan en carreras explosivas de una pared a otra, sin sentido aparente o el abordaje brusco al cuerpo de otro niño, falta de percepción de otros y choques, para percibir los propios límites corporales, como función identificadora o simplemente por que el otro representa el objeto lúdico con quien satisfacer las necesidades de movimiento.

El pensamiento deviene del placer del movimiento, pero no debemos olvidarnos que habilitar espacios para liberar tensiones, requiere también, de acuerdos previos y contratos de convivencia bien definidos, donde la figura del adulto-docente cobra vital importancia como moderador, árbitro y juez de las situaciones de juego.
El Docente no debe desentenderse de esta instancia de aprendizaje, debe mirar y saber que mirar, debe mediar y sancionar si alguien rompe el acuerdo establecido, de esta manera se genera salud. Mirar el juego del niño puede ser la aventura mas fascinante, si sabemos qué mirar, si nos comprometemos con esta actividad tan trascendente en la vida de él.
Para esto es necesario seguir teorizando, interesada y sistemáticamente, abriendo en cada Institución Educativa espacios de capacitación y debate, para el crecimiento y desarrollo profesional, la humanización de la tarea de enseñar y la búsqueda y promoción de espacios institucionales más saludables.

martes, 6 de enero de 2009

Fundamentos de la Intervención Temprana

El Acompañamiento en los Intercambios Activos, en la díada bebé-mamá.

El placer que experimenta el bebé, cuando la madre, esta allí para significarlo con la mirada, el sostén y o la voz, es fundamental para su desarrollo. La sola presencia, actúa como un estímulo, que le permitirá conectarse con el mundo y aprender de él.

El éxito de sus aprendizajes posteriores, va a estar relacionado con las acciones que el niño realize en su primer año de vida. Si estas acciones son placenteras y exitosas, el niño las repetirá, hasta dominar la conducta especifica, mientras que abandonará las acciones que le hayan provocado displacer y sentimiento de fracaso.

La madre, actúa como facilitador de situaciones de placer y estas, provocaran las acciones del infante. Estas facilitaciones no se procuran por actos conscientes, sino por las actitudes inconscientes de ella.
La observación y evaluación de la relación de la madre con el niño en la primera infancia, neonatos y bebes de hasta tres años, permiten encarar el déficit del desarrollo psicomotrìz y cognitivo simbólico.

La observación clínica de la interacción diádica, posibilita la intervención precoz. A través de esta tarea asistencial, hemos observado la estrecha relación que existe entre la modalidad de la díada madre/hijo y su desarrollo psicomotrìz, Base de los futuros esquemas de aprendizaje.

Para observar indicadores de comunicación, se han determinado los siguientes Parámetros, claves para su sistematización y posterior intervención:

1. CALIDAD DE MIRADA Y GESTOS

2. PARTICIPACIÓN ACTIVA Y TRANSFORMADORA DE SUJETOS
3. PALABRA Y VOCALIZACIÓN
4. CARICIAS, DIÁLOGO TÓNICO Y TACTO
5. SOSTEN Y ESPACIO MATERNO
6. PROXIMIDAD.

Durante el primer año de vida, en el proceso formativo del niño se producen una serie de intercambios entre la madre y el hijo, cada uno de los cuales influye recíprocamente al otro.

Freud llamó a esta dualidad o díada, una “masa de dos”. También habla de una intuición maternal, la madre adivina las necesidades del bebe, lo comprende cuando llora y cuando balbucea. La Madre llega a desarrollar una aguda sensibilidad que le permite dormir tranquila en medio de los ruidos del ambiente, pero se despierta ante el más leve quejido del bebe.

La necesidad de alimentación, además de eliminar la tensión del hambre, cumple la función de efectuar un intercambio con el mundo exterior, que el recién nacido no puede lograrlo solo, aún.
La manifestación de descarga que expresa es una alta tensión a través del llanto. El estímulo que origina la tensión se eliminara mediante una intervención exterior de la madre, que le dará el alimento al recién nacido. Así, el camino de descarga adquiere la función de llevar a cabo la comprensión de otra persona. Esta comunicación resulta transformadora y ambos obtienen de dicha acción, mutua satisfacción.

ELEMENTOS DE LA COMUNICACIÓN

En una primera instancia de comunicación con el neonato, la forma de relación es egocéntrica. Winnicot, sotiene que en este periodo de comunicación la díada, todos los “si”, son para el bebe y todos los “no” son dirigidos hacia el mundo exterior. Luego aparece la comunicación alocéntrica, es decir dirigida y volitiva que actuará por medio de signos y señales y cuya realización superior será el desarrollo de la función simbólica. En este período, el bebe comenzará a introyectar el no, como limite y estructura.

Entre los elementos de la comunicación encontramos:
Signo: vinculado con la experiencia de otro, como objeto o de una situación y puede sustituir a la percepción del objeto o a la situación misma.
Señal: es una conexión entre un signo y una experiencia, ya sea esa conexión accidental, arbitraria u objetivamente presente.
Signos y señales están relacionados jerárquicamente: el primero es el termino genérico y la señal, el subordinado.
Símbolo: es un signo que representa un objeto, una acción, una situación, una idea.

Los gestos y las palabras son los símbolos principales. En la comunicación entre la madre y el niño, existen símbolos verbales y gestuales, un Inter juego de acciones y decodificaciones que moldearan la forma de relación única y privada entre ellos. En el caso de la madre y el hijo hay una desigualdad en los recursos de comunicación. Durante los primeros meses de vida, el mensaje que procede del infante consta sólo de signos, y los mensajes originados por la madre, son señales dirigidas volitivamente y percibidas como tales por el bebe.


La instancia relacional primaria opera como sostén y condición de posibilidad inmediata, junto a la organización biológica, de la génesis del psiquismo humano. El sujeto se constituye en esa estructura interaccional, en cuya interioridad construirá sus primeros modelos de aprendizaje y relación.

Julián de Ajuriaguerra.

lunes, 20 de octubre de 2008

La Psicomotricidad y El Medio Acuático.

La socialización es función de la buena evolución de la imágen del propio cuerpo. Le Boulch

Cuando observo a los niños jugar en el agua, puedo apreciar claramente como cada uno de ellos, establece una relación diferente con ella, y como su forma de expresar las emociones, que ésta le producen, son del mismo modo únicas y particulares.

Saltar al agua desde el borde con un vuelo, fundirse en ella con un abandono relajado de tensiones, ingresar a la pileta sólo de mi mano o bajar del borde con la ayuda de papá, son algunas de las singulares situaciones que suelo presenciar, de cada uno de los niños, al momento del encuentro con este elemento.


Son muchos los procesos implicados en lo que comúnmente llamamos "dominio del cuerpo en el agua", pero dominar el cuerpo no es exclusivamente de este ámbito y "estar en el agua", requiere de otras capacidades más, que el solo domonio del cuerpo. Las actitudes que se adoptan para realizar desplazamientos, flotar o dejarse baleancear, están en íntima relación con las formas de Expresividad Motriz que el niño manifiesta con su cuerpo, en el espacio y la utilización del agua en tanto objeto.

Nadar no es un acto meramente físico, es un proceso cerebral complejo, que implica aprendizajes motrices, percepciones de sí, capacidades condicionales, equilibrio y ciertas automatizaciones.
Pero también son procesos psíquicos y cognitivos que, a tavés de la vivencia de situaciones de placer, se ponen en juego mecanismos que se constituyen, en función lúdica de realización de actividades reparatorias.


En este marco de consideraciones sobre el Medio Acuático, observamos que el agua cumple un doble rol, el que comunmente entendemos como espacio ambiental, donde se desarrollan los procesos antes descriptos, pero otro que para mi esta implícito en la concepción de quien acompaña en el agua y lo manifiesta en los modos de intervención, que es la de ser objeto. un objeto cargado de la presencia afectiva del adulto, sobre la cual el niño podrá tranferir su afectividad, en un diálogo tónico privilegiado, por un sostén y una envoltura que le permitirá la creación de una confianza hacia el otro y como consecuencia un facilitador para una mejor ambientación y permanencia en ella.


Sabemos que después del nacimiento el mundo interno y la realidad externa del sujeto, le otorgarán la posibilidad de conocer el mundo, a través de diversas interacciones. Cuantas mas experiencias viva el sujeto, mayor será su capacidad de desarrollo, es aqui donde el medio acuático se constituye como un nuevo estímulo, que le brindará la pasibilidad de integrar sus conocimientos a los nuevos sistemas de relaciones, vivenciados por su cuerpo en este nuevo ámbito.

En este inter juego sujeto-medio, se incrementarán las capacidades de expresión de movimientos y ademas se enriquecerán las relaciones interpersonales. Es entonces cuando el medio acuático deja de ser un simple mediador, para pasar a constituirse en el “espacio” de proyección del sujeto, constituyendo así un nuevo espacio de acción, para desarrollar su subjetividad.

El cuerpo encuentra en el agua: la contención y el sostén; y las constantes re equilibraciones corporales que provocan placer y satisfacción, generando sentimientos de alegría, potencia y auto valimiento. Estas vivencias posibilitan que el niño se reencuentre con su propio cuerpo, pueda sentirse y reconstruirse, para luego poder repensarse, no ya como un cuerpo con vivencias de displacer, sino como un cuerpo totalizado que proporciona satisfacción y encanto.


En este camino de construcción del Medio Acuático, todas las adquisiciones logradas se vuelven a poner en juego para conquistar este nuevo espacio. Tal como Piaget describe el proceso de adaptación, la organización psicomotriz vuelve a reorganizarse partiendo desde los primeros esquemas de acción vividos por el sujeto. Es en este momento cuando la presencia del adulto, sujeto real, con una significativa presencia, sostiene a través de una fuerte intervención en la matriz vincular, permitiéndole reconstruir estos esquemas de forma placentera y totalizadora.
Ahora bien, si tomamos dimensión de la singularidad del proceso establecido con el agua y comprendemos como esta experiencia es vivida por cada individuo, no podemos, de ningún modo, realizar propuestas de acción, ni establecer actividades en forma rígidas y generalizadas y tampoco podemos esperar resultados similares. De nada serviría valerse de idénticas estrategias y métodos para distintos sujetos, ni si quiera cuando nuestro objetivo fuese unicanente el competitivo.

La forma de intervención más adecuada, sería una propuesta pedagógica entendida desde la lógica de la heterogeneidad, que acepte y reconozca las diferencias individuales de cada sujeto.

Esta pedagogía diferenciada requiere de un docente atento a las particularidades, que comprenda la diversidad y posibilite el surgimiento del estilo propio, como expresión de "lo creativo".

viernes, 10 de octubre de 2008

La Importancia de la Actividad Motora Espontánea

La Actividad Motora Espontánea, proporciona oportunidades estratégicas para que el niño desarrolle sus impulsos creadores, motores y sensoriales.
Constituyen una base auténtica en la construcción de la secuencia motora y la puesta en práctica del proyecto de acción, poniendo al niño en relación permanente entre el yo y la realidad.
Es a través de la actividad motora espontánea que se produce el aprendizaje del dominio de su cuerpo.


En estas expresiones creadoras que suceden en un espacio y un tiempo, intervienen ciertos elementos constantes: la noción de esquema corporal, la imagen corporal, la construcción de su espacio y tiempo, la relación con los objetos y las otras personas que están con él.



Se han realizado diferentes estudios, observando el juego espontáneo del niño en diferentes ámbitos como jardines de infantes, casas, parques o espacios de juego libre. Esta investigación realizada por Gilbert y Vidal, clasificaron las actividades motoras espontáneas en dos grandes grupos: Las Actividades motoras centradas sobre sí mismo y Las Actividades motoras dirigidas hacia el exterior.


Las actividades motoras centradas sobre sí mismo, son fuente de sensaciones placenteras, esencialmente vestibular y propioceptiva. Actúan preponderantemente sobre la construcción y re significación del tono, el equilibrio, las emociones, influyendo sobre la conciencia de de sí y el contacto con la realidad.


Las rupturas, reequilibraciones, giros o balanceos, producen fuertes sensaciones corporales, resultando de estas experiencias motrices, estados tónico emocionales capaces de producir aprendizajes sobre el dominio de su propio cuerpo, permitiendo toda gama de experiencias a nivel postura, de los registros activos y pasivos del movimiento. Estos movimientos son clasificados en tres grupos, Los balanceos, Los movimientos giratorios, Las caídas.



Los balanceos son considerados aquellos movimientos de oscilación regular del cuerpo o de una articulación, acción de vaivén con un desplazamiento a un lado y al otro un centro de equilibrio. La experiencia motriz va estar sujeta a la altura del centro de gravedad en relación al punto de apoyo; del balanceo realizado con los brazos de aquel realizado en una hamaca. Además hay una clara diferencia en el plano mecánico del movimiento, de los balanceos realizados solo con el cuerpo, de los realizados con la ayuda de un intermediario. Según sea la edad del niño, se obtienen distintos elementos que brindan seguridad y sostén a niños pequeños y a medida que la edad avanza, se modifican permitiendo un balanceo más amplio o mas acrobático.

Otra diferenciación en esta acción, también la encontramos en los balanceos sobre pelotas o neumáticos, sobre ramas de árboles, con las patas de atrás de una silla o balanceos en frazadas o alfombras. Los balanceos pueden ser pasivos, cuando la fuerza se ejerce por acción exterior al sujeto o activos, activada por impulsos producidos desde el propio cuerpo del sujeto o por enviones o empujes con diferentes partes del cuerpo del sujeto.



Los movimientos giratorios aparecen en un período posterior que los balanceos y a medida que el niño desarrolla sus habilidades motoras y de equilibrio, los giros evolucionan y se diversifican. Estos progresos se relacionan con el dominio del cuerpo en el espacio, el control del eje corporal como punto de apoyo y equilibración de fuerzas centrífugas del giro y la direccionalidad del movimiento de rotaciones.


Las caídas son actividades que manifiestan una brusca desnivelación del cuerpo, bajo la influencia y el efecto de la fuerza de gravedad a partir de una perdida de equilibrio o la pérdida de los puntos de apoyo. También son consideradas caídas los descensos en plano inclinado o toboganes.

Reptar y Gatear: acción fundamental para el desarrollo en la primera infancia.
El desarrollo cerebral e intelectual del niño depende en gran medida, de la cantidad y calidad de los estímulos que reciba. O sea que en gran medida, el desarrollo de su inteligencia estría vinculado a las actividades o ejercitaciones de las funciones motrices que realice. Los receptores de las sensaciones u percepciones del cuerpo comunican al cerebro, todas las experiencias de arrastre, gateo, caminata o salto que el niño realice.
Es absolutamente necesario otorgarle variadas posibilidades de movimiento y espacios adecuados para ejercitar la mayor cantidad de acciones motrices posibles. En el caso de bebes y niños pequeños describiremos dos etapas fundamentales a promover: el reptado y el gateo, tratando que estas formas de movimiento se desarrollen el correlato correspondiente.


El desplazarse rozando con el cuerpo en el suelo, debe considerarse el mayor logro en el área de la movilidad independiente. Gracias a esta acción el bebé deja de ser dependiente del entorno para alcanzar objetos y buscar nuevos estímulos por sí mismo.



Ahora los objetos que están al alcance de la vista, pueden ser seguidos y alcanzados. Los espacios que eran únicos de ser visitados, por iniciativa del adulto, dejan de serlo para pasar a ser sub espacio, con nuevos recorridos y circuitos, con diferentes elementos en ellos.
Hasta ese momento los objetos que desaparecían de vista del niño, desaparecían de sus imágenes y representaciones, pero ahora con la posibilidad de ser buscados, comienzan a permanecer en el recuerdo del niño y pueden ser buscados a través de sus representaciones.


Como sugerencia posible para otorgar al niño estas experiencias, colocaremos al bebe boca arriba sobre una superficie plana y dura, con objetos fáciles de ser aprehendidos, para que sus movimientos, que en un principio son reflejos, vayan acomodándose, a las torsiones, los rolados o rodadas que se irán organizándose de manera consciente para conseguir los desplazamientos. De manera gradual, se irán alargando las distancias y también el tiempo de estancia.


Las oportunidades de reptado y gateo deben ser frecuentes, sostenidas siempre por la mirada, la palabra y las significaciones de la acción motriz, mientras son ejecutadas por bebé. El arrastre ayuda en la coordinación de los hemisferios cerebrales, a través de la percepción y transmisión de los estímulos de las vías motoras.
El reptado otorga numerosos beneficios para el bebé. En primer lugar, la posición típica del arrastre le facilitará desarrollar y fortalecer los músculos la zona cervical al intentar levantar la cabeza y apoyarse sobre sus manos con los brazos estirados o sobre los codos cuando tiene los brazos flexionados, ésta posición facilita manipular los objetos que están al alcance de sus manos.

Avanzar en patrón cruzado implica, y a la vez ejercita, la coordinación entre los dos hemisferios cerebrales. El hemisferio derecho controla los movimientos y sensaciones de las extremidades izquierdas y el hemisferio izquierdo controla los movimientos y sensaciones del lado derecho de nuestro cuerpo. Cuando los dos hemisferios trabajan de manera coordinada quiere decir que su mano izquierda (hemisferio derecho) sabe lo que hace su mano derecha (hemisferio izquierdo) y por tanto puede, por ejemplo, pasarse cosas de una mano a otra sin que se caigan.


Cuantas más oportunidades tenga de moverse en el suelo, más posibilidades damos a sus dos hemisferios cerebrales para ejercitarse y desarrollarse plenamente lo cual favorecerá su desarrollo intelectual y la posibilidad de pasar a la fase siguiente: el gateo.

La posición supina, boca arriba, permite al niño contemplar su entorno, mover brazos y piernas de esta manera, jugar con sus manos y pies. Desde esta posición podrá girar sobre sí mismo y pasar de boca arriba a boca abajo y de boca abajo a boca arriba. Esto lo ayudará a desarrollar su equilibrio, obtener estabilidad en sus movimientos y también a cambiar de posición de manera voluntaria.

Es importante que este cómodo, no ponerle mucha ropa, para que esta no le impida realizar acciones por la falta de movilidad y por otra parte, que le facilite el movimiento. En el suelo colocar una frazada o cubrecamas para que no tenga frío. Las condiciones favorables son en un suelo plano y duro que no le ofrezca mucha resistencia en un inicio ni que resbale. También resulta beneficioso ofrecerle un plano con cierta inclinación. Esto hará que la propia gravedad lo motive a avanzar con sus manos alternativamente para mantener la estabilidad y equilibrio. Sus piernas se moverán compensando y equilibrando el avance.

sábado, 4 de octubre de 2008

Consideraciones sobre Sensibilidad, Percepciones, Sensaciones y Representaciones.



Expresividad Motriz
Tono Muscular
Sistema vestíbulo-cerebeloso

La Psicomotricidad es una técnica que facilita un espacio y un tiempo al niño. Un lugar privilegiado donde poder ser él mismo y potenciar así su desarrollo global (motor, cognitivo y emocional), a través del movimiento libre y siempre desde las propias capacidades y ritmo.
Se fundamenta desde la consigna que sostiene que es necesario disfrutar del "placer del movimiento" para luego poder disfrutar del "placer de pensar y aprender".

El cuerpo, como el elemento básico de contacto con la realidad


La Expresividad Motriz se manifiesta en las relaciones que el niño establece con el espacio, el tiempo, los objetos, las personas y con su propio cuerpo. Estas relaciones van a estar dadas en función a la sensibilidad, captada por los receptores y transmitidas en forma de impulsos nerviosos, condicionando el fondo tónico emocional.

Esta sensibilidad es percibida por el sujeto en dos niveles, superficial o profunda, pero también puede originarse internamente, a nivel visceral: sensibilidad exteroceptivas, propioceptivas o interoceptivas.

-las sensaciones exteroceptivas, corresponden a la sensibilidad de la piel, y comienzan su transmisión a través de receptores que están capacitados para percibir sensaciones de contacto, temperatura y dolor.


-las sensaciones profundas o propioceptivas, se originan en la parte profunda de la piel, en los músculos, tendones y articulaciones. Estas sensaciones transmiten al sistema nervioso, presión, posición, cambios de posturas y lo que es de suma relevancia, la percepción de los movimientos del cuerpo en el espacio.


Un sitema de senso-percepción que es considerado relevante en lo que refiere a la dimensión del cuerpo, en relación a la noción de espacio y tiempo, es el aparato vestibular. S
e ubica en el oído interno, posee cierta cantidad de receptores que se sitúan en los conductos semicirculares y se estimulan cuando la cabeza se mueve, gira, se ubica en diferentes posiciones o se re equilibra, estimulando así las endolinfas y los otolitos de la cóclea.

¿quién no realizó giros, alguna vez hasta marearse, solo para sentir el placer de re equlibrarse?

Esas sensaciones son captadas por los receptores y luego son transformadas, en forma de impulsos nerviosos, siguiendo diferentes vías de estimulación y convirtiendose en percepciones conscientes para el sujeto.

En otro caso hay sensaciones que originan respuestas reflejas y tambien aquellas sensaciones que controlan los circuitos inconscientes del sujeto.

Estas sensaciones son las llamadas propioceptivas o profundas, van a transmitir, de forma refleja, estímulos a los receptores musculares, originando así el Tono Muscular.

Esta percepción junto con la sensibilidad exteroceptiva, llegan a la corteza parietal para originar las sensaciones táctiles quinestésicas (percepción de la postura), además asociadas a otras percepciones constituyen las sensaciones visuales y auditivas que apoyaran la construcción del esquema corporal y espacial, permitiendo al niño interactuar con el mundo y los objetos, proyectando una mejor acción.


Las sensaciones de este mismo origen pero que se dirigen a la corteza cerebelosa, intervendrán en la regulación del tono y del equilibrio, regulando el movimiento del sujeto a partir de las características de la contracción muscular que se efectuó.
Las percepciones captadas por el aparato vestibular también se dirigen al cerebelo, constituyendo el sistema vestíbulo-cerebeloso, uno de los sistemas más antiguos en la escala zoológica, fundamental en la regulación del equilibrio y en la relación con el sentido de la vista, que rigen la motilidad ocular. Capacidad fundamental para el desarrollo del desplazamiento.

Frente a todos estos procesos sensoperceptivos, el sujeto va realizando movimientos más o menos conscientes, teniendo éste, la capacidad de recordarlos y asociarlos a situaciones de placer o displacer, según estas situaciones hayan sido vivenciadas. Para registrar estas sensaciones en la memoria afectiva es necesaria, tambien, la intervención del sistema límbico, que asentará las cuestiones afectivas y funcionales.


Estoy segura que una vez aclarado estos conceptos, estaremos en condiciones de dimensionar la importancia de las actividades lúdicas y los juegos de los niños en la primera infancia y sobre todo aquellos juegos que son prevalentemente funcionales o motores.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Corporeidad y Psicomotricidad: Conceptualización


Se hace imprescindible reflexionar, por qué es necesario que el docente en formación, tome dimensión de la importancia de los procesos de desarrollo de la corporeidad y la motricidad del niño. A lo largo de la historia de la educación, la escuela tradicional ha entendido y conceptualizado a los cuerpos de los sujetos como instrumentos a ser moldeados, adoctrinados o vigilados. Totalmente disociados, éstos, del aspecto cognitivo y el rendimiento inteligente.


Esta tradición dualista y fragmentaria, signó la intervención pedagógica por mucho tiempo y aun quedan en las escuelas, resabios de estas prácticas, que es necesario analizar y teorizar para poderlas transformar.

En primera instancia sería interesante pensar en el concepto de corporeidad. Sabemos que el cuerpo con el que actuamos, esta ciertamente atravesada por un entramado histórico, emocional, afectivo y socio cultural, que nos determina a la hora de ser con los otros. Esta construcción corporal fue iniciada desde el momento de nuestra concepción y está determinada por aspectos somáticos y psíquicos.

En el momento de nuestro nacimiento comenzamos a aprender del mundo a través de nuestras percepciones, propioceptivas, interoceptivas y exteroceptivas, y en este juego dialéctico entre mundo interno y mundo externo, vamos conceptualizando en forma procesual, los significados del mundo y los objetos, es entonces así como nuestro cuerpo cumple el rol de mediador, indispensable para la construcción de nuestra identidad.


Es a partir del contacto con el mundo, por medio del juego y el movimiento, que el niño desarrollo las capacidades motrices, expresivas y creativas, estructurando “Elementos Fundamentales” en la construcción y desarrollo del cuerpo.



La Psicomotricidad, por otra parte, es una disciplina que se dedica al estudio del movimiento corporal, no únicamente como expresión de descarga sino en una concepción mucho más amplia. Trata la influencia de éste en la construcción de la personalidad y cómo incide sobre lo afectivo, lo intelectual, lo emocional. En ella se considera al niño como una unidad bio-psico-social en la que todos los aspectos de su vida están integrados interactuando entre sí. Antes de los aportes de la Psicomotricidad, el cuerpo era comprendido en una concepción puramente mecánica. De ese cuerpo instrumental, mecánico se pasó a una concepción más amplia en la que se lo relaciona con la expresión, las artes plásticas y dramáticas. Pero ese cuerpo no está solo, es un cuerpo en relación con los otros.

¿Qué es la Psicomotricidad?

El cuerpo es entendido así como instrumento, expresión, relación.
Avances posteriores llevaron a la concepción de cuerpo de un sujeto determinado, con nombre y apellido, idea ésta en la que comienza a importar el deseo del niño. Se trata de una concepción más humanizada y es la que actualmente se considera en la Psicomotricidad.



Esta idea global de niño queda manifiesta en su acción, la que lo liga emocionalmente al mundo y que debe ser comprendida como el estrecho vínculo existente entre su estructura somática, afectiva y cognitiva. Es en la acción del niño donde se articulan todas sus posibilidades de comunicación y conceptualización. La Psicomotricidad se compone de las interacciones cognitivas, emocionales, simbólicas y sensorio motrices en la capacidad de ser y de expresarse en un contexto psicosocial, la Psicomotricidad desempeña un papel fundamental en el desarrollo armónico de la personalidad.

Un niño sano disfruta jugando. Experimenta placer representando situaciones de la vida real en sus juegos. A la actividad que los niños realizan cuando juegan la llamamos actividad lúdica y ésta está determinada por los deseos del niño de ser de otra forma a la real. Si observan a un niño mientras está jugando es común verlo representar algunos paralelismos con la vida real, pero su papel en la obra siempre es el del adulto.



El juego se basa en el Principio Del Placer ya que cuando jugamos buscamos la satisfacción de una necesidad simbólica, en el mundo real. En el juego como en el sueño todo es posible. Se logra la transformación de lo pasivo en activo, desplazamos al exterior todos nuestros miedos, nuestras angustias internas para llegar a dominarlas con la acción. El juego según la teoría psicoanalítica sirve para elaborar esos contenidos mentales que nos causan angustia mediante su proyección al exterior, como una manera de dominarlos y elaborarlos para posteriormente poder interiorizarlos y convertirlos en pensamientos. Este es el fundamento principal de la terapia de juego muy utilizada en el tratamiento terapéutico infantil.


El juego es un paso previo para una socialización sana y objetiva en el plano real. Los juguetes son como una imitación de la realidad de los adultos. Pueden armarse y desarmarse escenas de juego, pero siempre desde el deseo del niño, dominando los objetos lúdicos. La actividad lúdica permite al niño repetir situaciones tantas veces como quiera, situaciones que en la vida real no podrían repetirse. El niño le da vida al juguete, le sirve para transgredir simbólicamente las prohibiciones. El Yo del niño es un "Yo" en formación, todavía sin recursos para enfrentar la realidad interna con la externa; en definitiva, es un "Yo" todavía inmaduro.


La evolución del juego según Piaget


1. Primeros meses a 1-2 años: Juegos de ejercitación destinados a la obtención del placer sensorio motor.
2. De 2 años a 6 años: Son los juegos del "como sí" que agregan el símbolo y la ficción. El niño representa con gestos todo aquello que no está presente. Es la etapa del juego simbólico.
3. A partir de los 6 años: Juegos reglados. Son una imitación del mundo adulto.

La evolución del juego según Anna Freud

Anna Freud estudió, como el niño evolucionó a través del juego desde el egocentrismo hasta el compañerismo. Habla de las siguientes etapas:



1. Ego/Narcisista: Se muestra identificado con el objeto real. No existe una clara distinción entre el cuerpo de la madre y el suyo propio. Le interesan aquellos objetos que produzcan ruidos hacia la segunda mitad del primer año. Esta es una forma de descargar su agresividad. En esta fase o etapa los juguetes son muy ambivalentes así como los sentimientos que se vuelcan hacia ellos.
2. Exhibicionista: Les gusta disfrazarse, hacer juegos que requieran mucha actividad psicomotriz, jugar a escenificar situaciones edípicas para así elaborar el conflicto edípico.
3. Juegos más definidos y marcados por su sexo. A partir de los 5 años


Juguetes, Organización del uso segun su evolución


1. Juguetes para llenar y vaciar.
2. Juguetes que pueden rodar, que ellos los puedan tirar, arrastrar o subir.
3. Juguetes de construcción que le permiten construir y destruir y así sucesivamente.
En esta etapa de juego (aproximadamente se da cuando empieza el control de esfínteres) es importante que el niño tenga un sitio donde guardar sus juguetes. El orden exterior ayuda al orden interno.
4. Juguetes que sirvan para expresar tendencias masculinas y femeninas. Cada cual en su sexo irá reforzando las identificaciones. En esta etapa coexiste el juego en grupo con el juego solitario.


Algunas últimas consideraciones en la observación del juego del niño


Un niño con gran variedad lúdica, creatividad y comunicación, nas da indicios de buena salud mental.


Si un niño repite el mismo juego una y otra vez nos estará mostrando que está buscando ayuda para resolver su conflicto interno.


Hay niños que demuestran tener muy poca tolerancia a la frustración y su manera de expresarlo es rompiendo, destruyendo lo construido. La tolerancia a la frustración supone una correcta adecuación entre el principio del placer y el principio de realidad.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Reflexiones Sobre el Tema del Jugar

..."Lo central y típico en la actividad lúdica, es la creación de una situación “ficticia”, consistente en la adopción de un papel de adulto, tomado por el niño y en representación suya en las circunstancias lúdicas creadas por el niño mismo"...

..."Lo típico de la situación ficticia es las transferencias de las significaciones de un objeto a otro y las acciones reconstitutivas en formas sintéticas y abreviadas de las acciones reales en el papel del adulto, adoptado por el niño. Eso llega a ser posible cuando se basa en la disparidad que aparece en la primera infancia, entre lo que se ve y el sentido que se da"...
L. Vygotsky.
..."Jugar es hacer, el juego compromete al cuerpo, el jugar tiene siempre una implicancia corporal, implica una acción sobre el mundo externo que modifica a su vez el “mundo interno"...
..."Es innegable que los niños juegan por que les gusta hacerlo, ellos gozan con todas las experiencias físicas y emocionales del juego. podemos aumentar el rango de ambas clases de experiencias proporcionando materiales e ideas, aunque los niños son capaces de encontrar objetos e inventar juegos con mucha facilidad y disfrutar en hacerlo"...

..."La ansiedad constituye un factor principal en el juego del niño, un exceso de ansiedad conduce al juego compulsivo o al juego repetitivo o a la búsqueda relacionada exagerada de placeres relacionados con el juego"...

..."En un comienzo el niño juega solo o con la madre, es en gran parte a través del juego en que los otros niños vienen a desempeñar papeles preconcebidos, entonces el niño comienza a permitir que sus pares tengan existencia independiente"...

..."El juego proporciona una “organización” para iniciar relaciones emocionales y permite así que se desarrollen contactos sociales"...

..."Jugar es un proceso universal característico de la salud, gracias al cual desde los primeros meses el bebe realiza la experiencia de sus habilidades en un campo preparado previamente por su madre"...

..."Debe distinguirse de los instintos, en particular de las pulsiones sexuales o agresivas cuya activación constituye una amenaza real entre lo simbólico y los fantasmas, es característico del acto de jugar y se inscribe como papel fundamental del yo"...
D. Winnicott.